
El hombre le dio el trabajo y cada mañana comprobaba sorprendido la rápida que era la muchacha de los cabellos dorados y los ojos azules a pesar de su apariencia frágil y se hemosura.
El hombre se portaba muy bien con ella, pero otra campesina empezó a sentir del trato que
recibía la muchacha.
Una mañana mientras selígen trabajaba,la mujer le puso una trampa y,cuando la selígen llego a una parte del terreno,cayó en un agujero que la compañera había echo en la tierra.
Aunque el hombre se acercó a ayudarla,la joven le pidió que no la tocara.
Se levantó como pudo,se sacudió su traje blanco y,llorando se fue arrastrando su pie.
El hombre sintió mucha pena por ella y comprendió que no quisiera seguir trabajando allí.
Pocos días después,la envidiosa mujer se cortó un dedo con la hoz y por mas que lo buscaron entre todos los compañero,ninguno pudo encontrarlo.dicen que fue la selígen que se vengó.
Esta leyenda se la dedico a una de mis mejores amigas.